Volver a la rutina tras las vacaciones no es plato de buen gusto para casi nadie (están esas excepciones que están deseando volver y que merecen toda mi admiración ;P). Sin embargo, la rutina y la estructura son necesarias para tener una vida estable y plena. Para que podamos valorar de verdad aquello que se sale de la rutina (como las merecidas vacaciones).
Hoy, llegado Septiembre, os vamos a dar unos consejillos para que la vuelta a la rutina sea más fácil y aprovechemos sus beneficios en lugar de solo sufrir sus inconvenientes.
1. Si es posible, recupera la rutina poco a poco: Introducir el cambio poco a poco ayuda a nuestro cerebro a la adaptación. Por ejemplo; Ves recuperando cada día media hora de tu horario de sueño habitual. Si estás fuera por vacaciones, volver a casa unos días antes. Retomar tu agenda y tareas pendientes el día de antes de empezar… Para no llegar loc@ al trabajo sin saber por donde vas! Volver de golpe a coger todas nuestras anteriores responsabilidades puede provocar un estrés innecesario y bastante desagradable.
2. Objetivos realistas: Ejercicio, alimentación, nuevos proyectos… Está muy bien tener propósitos para el comienzo del nuevo curso, pero todo tiene que ir en su justa medida y no todo a la vez. Os dejamos un enlace útil que hicimos para los propósitos de año nuevo que es igual de aplicable en este caso (7 consejos para cumplir con tus propósitos de año nuevo)
3. Sigue haciendo cosas que se salgan de la rutina! Se trata de enriquecer tu vida con pequeños «breaks» aunque no estés de vacaciones! El ocio es muy importante para mantener el equilibrio emocional. Existen 2 tipos de ocio; el habitual, para realizar varias veces a la semana. Ese que nos ayuda a ventilar nuestro día a día. Y el ocio esporádico, ese que nos saca de la rutina y nos sacude un poquito, un pequeño viaje, un evento o actividad distinta al habitual. Ambos son muy importantes.
4. Por último, ten paciencia contigo mism@. Adaptarse al cambio siempre cuesta un poquito y en breve estarás de nuevo adonde sueles estar. La actitud es importante para adaptarnos.
Y tú, ¿Cómo has vuelto a tu rutina?
Irene López Romero
CV11092